sábado, 30 de enero de 2010

Músico


Comienza a llover, hace ya unos días que ando deambulando entre las calles de esta ciudad en busca de unas monedillas caritativas que me aporten estos cuerpos cansados, atrapados en su ajetreada vida diaria. A pesar de ser un trabajo un poco duro es gratificante, al fin y al cabo te pagan por hacer algo que harías igualmente sin nada a cambio. Cada día me asombro más ante el poder de unas notas traviesas... juguetonas se adentran entre el murmullo, bailan, se deslizan entre nuestros oídos dotándolos de alegría, tristeza, euforia, entusiasmo... De fondo se escuchan las risas de unos niños, una chica joven pasa a mi lado y me regala una sonrisa junto con unas monedas, yo le devuelvo la sonrisa en señal de agradecimiento mientras sigo con mi danza musical, repetida cada día y cada noche una y otra vez al son de mis latidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario