Aquellos 3 segundos
Es cierto, ella ya no te ama. Pero hubo un momento en el que si tú te hubieras acercado a ella habrías notado como se erizaba el pelo de su nuca, como le caía un sudor frio por la garganta, habrías sentido la velocidad de sus latidos aumentando a cada centímetro que avanzabas, pero no fue nada más que eso: un momento.
Es una pena que estos momentos duren sólo un momento!
ResponderEliminar